Para Ayurveda el equilibrio en el ser humano se obtiene gracias a la armonía entre:

  • Doshas: Energías biofísicas del cuerpo.
  • Agni: Fuego digestivo que regula la digestión y el metabolismo.
  • Dhatus: Tejidos corporales como sangre, músculos, huesos, etc.
  • Malas: Desechos corporales (orina, heces, sudor).
  • Manas (mente): Las cualidades de Sattva (claridad), Rayas (actividad) y Tamas (inercia).

Aunque son conceptos muy básicas de lo que significan esas palabras, si son lo necesario para comenzar a comprender Ayurveda, la ciencia de vida milenaria que nace en India hace 5000 años o quizás más, que nos explica el funcionamiento del ser humano, donde la armonía entre nuestro cuerpo físico, mental y energético depende de los procesos internos que se mencionan y los externos como lo es nuestra relación con el entorno.

Para Ayurveda, el equilibrio no es que los Doshas estén en las mismas proporciones, sino que cada uno pueda mantener sus proporciones originarias, su Prakruti, la mayor parte del tiempo posible, porque teniendo en cuenta nuestro entorno y la complejidad de nuestro desarrollo es totalmente normal que surja el desequilibrio o Vikruti.

Por ello es fundamental conocer nuestra constitución original y el desequilibrio en el que estemos, para tener en rutinas y hábitos que según nuestra constitución son los más adecuado para volver a nuestra esencia.

En la naturaleza existe una gran diversidad de especies, y en cada una de ella también existe diversidad, con nosotros sucede lo mismo, aunque tengamos cuerpo, cerebro y energía, podemos tener una gran variabilidad en alguno de ellos o en todos, por lo que aunque todos pertenezcamos a la especie humana, tenemos diferencias, algunas visibles y otras invisibles aunque en algunos casos reconocidas.

Ayurveda explica esa diferencia con algunas teorías como la Tridosha o la Teoría de las Panchamahabhutas, que tienen en cuenta las proporciones de las cualidades de los elementos presentes en cada uno, y que dará una constitución definida en cuanto a Agni, Dhatus, Manas y  Malas, y que los mismos al entrar en desequilibrio, causarán molestias físicas o mentales, que con el pasar de los a;os al no tratarse, desarrollan las enfermedades.

Dicho esto, de la manera más sencilla posible, lo que quiere Ayurveda es darte lo que necesitas y que puedas prevenir los desequilibrios o que vuelvas a tu estado natural, cuando surja alguno, en el menor tiempo posible.

Por ejemplo una persona por su Prakruti puede tener una mayor propensión a la acción, ejecución, sistematización y análisis, aunque en su constitución tenga características opuestas para que se puede equilibrar, pero cuando surge un desequilibrio porque la balanza se inclina más hacia uno de los lados por circunstancias de vida, notara las molestias físicas, mentales y/o energéticas.

Todos requerimos desarrollar nuestras cualidades en sus proporciones adecuadas para realizarnos y contribuir al entorno de una forma armónica, por lo que si una persona tiene cualidades de liderazgo amable y otra de ejecución de tareas, otros de nutrir o servir, y otros de sostener, todas son respetadas, aceptadas y reconocidas con el mismo valor, podríamos representar nuestra esencia sin necesidad de caer en exceso de algo que no nos corresponde por las exigencias del entorno.

De allí una de las importancias de nuestro entorno, además claro de otros puntos que iré desarrollando próximamente.

Si te interesa saber más sobre Ayurveda, y cómo puede ayudarte en tu bienestar integral, te invito seguirme en mis redes sociales y apuntar tus datos en el buzón de la Newsletter para recibir mis publicaciones.

Leonor Acosta